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JL FISIOS

Dolor de espalda en el embarazo

Dolor de espalda en el embarazo

El dolor de espalda aparece generalmente a partir del segundo trimestre, y va intensificándose hasta el final del embarazo. Los dolores afectan principalmente a la zona lumbar, es decir, a la espalda baja. A veces puede bajar a las nalgas y la parte superior de los muslos. Fatiga, largos viajes en coche, estar de pie durante varias horas, y el número de embarazos son los factores que promueven estos dolores. Los cambios de posición, como por ejemplo levantarse del sofá, también son duros. 

Causas del dolor de espalda en el embarazo

La explicación es mecánicamente sencilla: mientras redondeas tu barriga, tu espalda va arqueándose. Con el peso del bebé, el centro de gravedad se proyecta hacia adelante, pero los abdominales, estirados por el embarazo, ya no juegan su papel como antes. El resultado es que la espalda asume la totalidad de la carga. Sumando, las hormonas también ponen su grano de arena: la relaxina, nos prepara para el parto  aumentando la elasticidad de los ligamentos, especialmente al nivel de la espalda baja y las articulaciones de la pelvis.

Otras causas pueden ser:

  • Un aumento de peso que supere la recomendación médica, lo que obliga a la musculatura a hacer un esfuerzo extra.
  • Debilidad de la musculatura glútea. Tener fuerza y buen tono, te ayudará a estabilizar tu cintura pélvica y te puede ahorrar más de un dolor de espalda.
  • Sedentarismo. Salvo en caso de recomendación médico, es muy importante realizar una actividad física de forma regular.
Dolor de espalda embarazo

Dolor en la espalda durante el embarazo: ¿Qué hacer?

Para combatir el dolor lumbar lo ideal es, ante todo, un estilo de vida saludable.

  • Descansar: estar embarazada bien lo merece. 
  • Aumentar de peso razonable y controladamente (10 a 12 kg).
  • Higiene postural en el día a día: levántate con cuidado por el lado, no te inclines hacia delante, dobla las rodillas para flexionarte, evita movimientos bruscos, no lleves cargas pesadas. De pie, inclina la pelvis hacia delante para corregir tu arco.
  • Calzado cómodo: guarda tus tacones de aguja en el armario y opta por tacones pequeños (2-3 cm) más estables.
  • Actividad física: caminar, nadar (preferiblemente de espalda), gimnasia suave, ejercicios de inclinación pélvica, yoga o pilates, pueden convertirse en tu mejor aliado.
  • Usar un cinturón o faja, es recomendable cuando el dolor es bastante intenso, siempre se usará con la supervision del médico.
  • Terapia manual para mujeres embarazadas: no resolverá su dolor de espalda … ¡pero te aliviará!
  • Si estás embarazada, tienes dolor de espalda por la noche, asegúrate de dormir en un colchón firme, preferiblemente en el lado izquierdo, con un cojín entre las piernas. ¡La almohada de embarazadas será tu mejor compañera!
Dormir de lado embarazadas

Si estás embarazada y tienes dolor de espalda, asegúrate de cumplir todos los consejos anteriores. Tu fisioterapeuta, bajo la prescripción de tu ginecólogo, es la mejor opción para aprender a adoptar estos buenos gestos, y comenzar a reeducar tu espalda.

Fisioterapia en embarazadas

Cuando vayas al Fisioterapeuta, asegúrate de que tienes el consentimiento del médico por escrito. Lo normal es que la fisioterapia en embarazadas se recomiende a partir del cuarto mes de embarazo. La evaluación del fisioterapeuta es clave.
Los ejercicios terapéuticos prescritos por el fisioterapeuta y la educación previenen y alivian el dolor pélvico y lumbar,  y la incontinencia urinaria.
La Fisioterapia en embarazadas también puede ayudar a que el parto sea más llevadero.
La práctica de ejercicio físico regular, los masajes, los estiramientos, y la fisioterapia respiratoria son beneficiosas como prevención y tratamiento en el embarazo, el parto y el posparto.
Sabemos además, que la Fisioterapia en embarazadas te puede ayudar con la retención de líquidos, posibles problemas circulatorios y mucho más.