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JL FISIOS

Entrenamiento hipopresivo en el postparto

Vemos que después del embarazo y el parto, muchas mujeres famosas se encuentran en perfecto estado físico un abdomen envidiable. ¿Cómo lo consiguen? La respuesta a esta pregunta es la gimnasia hipopresiva. ¿Qué es esta técnica y en qué se diferencia de los ejercicios tradicionales?

Después del parto, siempre es aconsejable realizar una reeducación perineal, pero también es interesante hacer sesiones de rehabilitación abdominal. Muchos médicos consideran que los partos vaginales merecen una reeducación del periné, mientras que las cesáreas requieren la rehabilitación de los abdominales. Lo cierto es que ambas son importantes, los estudios muestran que durante el embarazo tanto el suelo pélvico como los abdominales se ven debilitados.

Los abdominales se rehabilitan después del periné.

El aumento de peso durante el embarazo conduce a la distensión del abdomen, con una diástasis del recto abdominal en la mayoría de las veces, que puede conducir a un riesgo de hernia, especialmente durante un parto por cesárea. Por lo tanto, es importante reeducar tus abdominales profundos que funcionan en sinergia con el suelo pélvico. Esto se consigue con ejercicios de respiración diafragmática. El diafragma se eleva, eleva consigo las vísceras y libera la presión ejercida sobre el periné.

A diferencia de las rutinas abdominales que practicamos en el gimnasio, los ejercicios hipopresivos utilizan la presión y el control de la respiración para fortalecer el cuerpo. La fuerza generada internamente en el diafragma es lo que tonificará los músculos.

La disciplina que reduce el tamaño de tu viente en tiempo record.

Además de fortalecer tus abdominales, con este tipo de ejercicios, puedes reducir el tamaño de tu vientre. Es por esta razón que muchas mujeres optan por esta práctica después del embarazo. Básicamente, en lo que estás trabajando es en el área abdominal de una manera especializada.

¿Cuáles son los beneficios de los hipopresivos tras el embarazo?

Los beneficios de estos ejercicios van más allá de reducir el perímetro de la cintura y fortalecer la pelvis. De hecho, cuando empecemos en esta disciplina, notaremos beneficios como:

  • Mejora de la incontinencia urinaria. Con la edad, los músculos abdominales y pélvicos pierden control y esto puede influir sobre el flujo urinario. Descongestionar del peso visceral al suelo pélvico mejora e incluso eliminar la incontiencia urinaria de esfuerzo.
  • Una buena corrección de la columna lumbar. Los ejercicios hipopresivos en principio implican la realización de un trabajo postural de la columna vertebral. Además, durante las respiraciones notarás como estira toda tu espalda y se relaja.
  • Mejora de la actividad sexual. El endurecimiento de la pelvis es esencial para controlar el orgasmo durante el coito. Al controlar este área, podemos tener relaciones más suaves, más agradables y más duraderas.

Para comenzar en esta práctica, lo correcto es hacerlo en manos de un entrenador especializado. El fisioterapeuta evaluará nuestra condición física para asignar un tipo particular de rutina.

Los principiantes comienzan con una sesión de entrenamiento de dos días. La duración de cada curso tiende a durar unos 45 minutos. Gradualmente, esta frecuencia podría aumentar en días y minutos. Después de tres meses, puedes combinar rutinas con otras técnicas como Pilates.

Una vez que domine las técnicas principales, es posible realizar rutinas en la comodidad del hogar. Lo mejor es que no necesitas peso, ni máquinas para el acondicionamiento muscular. En resumen, es una disciplina efectiva para las madres de hoy.