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JL FISIOS

Arco superciliar

Actor con arco superciliar

El arco superciliar es una cresta ósea ubicada sobre las cavidades oculares de todos los primates y que forma el borde de la ceja.

Forma la separación entre la porción de frente en sí (la escama frontal) y el techo de las cuencas de los ojos (la pars orbitalis). Normalmente, en los seres humanos, las crestas se arquean sobre cada ojo, ofreciendo protección mecánica. En otros primates, la cresta suele ser continua y con frecuencia recta en lugar de arqueada. Las crestas están separadas de las eminencias frontales por un surco poco profundo. Las crestas son más prominentes medialmente, y están unidas entre sí por una elevación suave llamada glabela (en el entrecejo).

Arco superciliar

Por lo general, los arcos son más prominentes en los hombres que en las mujeres y varían entre los diferentes grupos étnicos. Detrás de las crestas, hacia posterior, están los senos frontales. Las crestas de las cejas son una parte prominente del rostro en algunos grupos étnicos y un rasgo vinculado tanto a las generaciones lejanas de antepasados como al dimorfismo sexual.

Arco ciliar

Tienen varios nombres en diferentes disciplinas. Los términos más técnicos: arco frontal o supraorbitario, cresta o torus supraorbitario, se encuentran a menudo en estudios antropológicos o arqueológicos. En medicina, se suele usar el término arcus superciliaris (latín) o arco ciliar. Esta zona ósea debemos diferenciarla del margen supraorbital y del margen de la órbita.

En algunas personas, estos arcos son atravesados por un agujero: el foramen superciliar. Por medio del foramen, suele pasar una arteriola o arteria supraciliar.

Músculo superciliar

Musculo corrugado

Tambien llamado musculo motor de la ceja o músculo corrugado superciliar, es un músculo facial pequeño y estrecho ubicado en el extremo medial de la ceja. Se encuentra entre los músculos frontal y orbicular de los ojos.

  • Origen: el corrugador supercilii se origina en la parte medial del arco superciliar.
  • Inserción: penetra en los músculos frontis y orbicularis oculi y se inserta en la piel en el centro de la ceja.
  • Acción: tras la contracción, el corrugador supercilii tira de la piel de la ceja hacia abajo y medialmente. Además produce arrugas verticales en la frente.
  • Inervación: está inervado por la rama temporal del nervio facial (NC VII).
  • Suministro de sangre: El supercilii corrugador recibe suministro de sangre principalmente de las ramas de las arterias oftálmicas y temporales superficiales.

Reflejo superciliar

Para realizar correctamente la comprobación del reflejo superciliar, se debe percutir inmediatamente por encima de la mitad de la arcada superciliar, con lo que se obtiene la contraccion de ambos orbiculares de los párpados.

La vía es la trigemino-facial En la obtención de este reflejo, el estímulo debe aplicarse suavemente y si es posible desde arriba y atrás, para evitar el cierre palpebral como respuesta del reflejo oculopalpebral, o bien manteniendo los párpados ligeramente cerrados o entornados

Ejecución del reflejo superciliar

Teorías sobre el arco superciliar

Si nos encontráramos con alguno de nuestros ancestros anteriores al homo sapiens, lo primero que notaríamos es su pequeña y gruesa frente.

Calaveras

La cresta de la ceja es una de las características más distintivas que marcan la diferencia entre humanos arcaicos y modernos. Pero, ¿por qué nuestras frentes se volvieron tan distintas?

Una de las teorías principales es que hace muchísimos años las cejas nos protegían los ojos del sol, la lluvia y el polvo de forma más importante.

Posiblemente eran también una seña social, un signo de fuerza y ​​dominio. Para ellos eran simplemente sexy, un rasgo deseable en una pareja.

Hoy en día, hemos cambiado ese tipo de ventajas por otras. Nuestras frentes actuales facilitan la empatía. Son un lienzo sobre el que nuestras cejas pueden pintar emociones. Y a medida que nos fuimos convirtiendo en una especie cada vez más social comprometida en una comunicación cada vez más sofisticada, nos ayudaron a sobrevivir.

En otras palabras, las cejas expresivas son un mecanismo biológico para demostrar a otras personas lo que realmente estamos sintiendo.

Existen otras teorías que le dan un papel más importante a la testosterona.

“Se han realizado muchos estudios sobre los efectos de la testosterona en la cara. Hay ciertas posibilidades de que la testosterona esté involucrada en la preparación del cuerpo para la batalla. Los hombres con testosterona alta, aquellos con un borde de cejas grueso y una mandíbula más gruesa, serían cuerpos desarrollados más preparados para el combate «.