episiotomia

Episiotomía y Fisioterapia ▷ Cómo acelerar tu recuperación

A pesar de que el parto es algo de lo más natural y nuestro cuerpo lleva adaptándose a ese proceso desde la creación de la humanidad, sabemos que puede no ser tan sencillo en algunas situaciones.

Una episiotomía es una incisión en el perineo que tiene por objeto facilitar la salida del bebé. Afecta a la piel, la mucosa vaginal y los músculos perineales.

Los desgarros perineales y las episiotomías son comunes en los partos vaginales y pueden contribuir al dolor, a los problemas de control de la vejiga o a problemas sexuales.

cicatriz episiotomía
Proceso de curación con puntos en una episiotomía

Los músculos del suelo pélvico se unen desde el pubis en la parte delantera hasta el cóccix en la parte trasera, como un cabestrillo. Estos músculos juegan un papel importante en la función sexual o a la hora de ir al baño.

Un suelo pélvico que funciona bien puede contraerse y relajarse. Después de un embarazo en el que se ha sufrido un desgarro perineal o una episiotomía, lo normal es que el suelo pélvico esté débil o demasiado tenso.

desgarro perineal
Un desgarro de primer grado involucra sólo la capa de piel; un desgarro de segundo grado involucra la piel y las capas de tejido muscular; un desgarro de tercer grado involucra la piel, el músculo y el esfínter anal. Los desgarros de cuarto grado son poco comunes e implican un desgarro hasta el recto.

¿Qué es un desgarro perineal y cuántos tipos hay?

Hay casos en que la episiotomía es obligatoria para salvaguardar la vida del bebé y la salud de la madre y otros en los que no es necesario realizar ningún corte.

En esos últimos casos se pueden producir pequeños cortes en el tejido de forma natural y debido a la tensión provocada por la salida del bebé. Según el tipo de corte y las dimensiones del desgarro producido tras dar a luz, podemos hacer la siguiente clasificación:

  • Desgarro perineal Grado 1 – Desgarro o laceración de la mucosa vaginal o de la piel del perineo solamente
  • Desgarro perineal Grado 2 – Laceración de los músculos perineales (equivalente a una episiotomía)
  • Desgarro perineal Grado 3 – Laceración que involucra los músculos del esfínter anal, que se subdivide en:
    • 3A- donde menos del 50% del esfínter anal externo se desgarra
    • 3B- donde más del 50% del esfínter anal externo se desgarra
    • 3C- donde los esfínteres anales externo e interno se rompen
  • Desgarro perineal Grado 4 – Laceración que se extiende a través del epitelio anal (resultando en una comunicación del epitelio vaginal y el epitelio anal)
Episiotomía

Tratamiento de la cicatriz tras la episiotomía

La recuperación de una episiotomía puede llegar a ser lenta y dolorosa. Como veremos a continuación existen formas de acelerar la cicatrización y de asegurarse de que el tejido vuelva a recuperar su elasticidad y su forma inicial.

Las recientes investigaciones demuestran que se pueden tratar con éxito las episiotomias a través de un programa de salud pélvica personalizado y gestionado por una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico

tratamiento episiotomía

Una cicatriz mal curada puede crear adherencias y zonas sensibles que siguen doliendo con el tiempo. A continuación os contamos el tratamiento en fisioterapia para la cicatriz de una episiotomía o desgarro:

  1. Lo primero es realizar una evaluación completa del suelo pélvico que implica un examen interno y con ecógrafo
  2. Después nos centraremos en el desgarro y la cicatriz. Utilizaremos técnicas que aceleren la cicatrización y que permitan al tejido recuperar tu estado anterior. Tecarterapia, masaje y técnicas de estiramiento serán las principales herramientas que usaremos.
  3. Se realizará una prescripción de ejercicios y entrenamiento de los músculos del suelo pélvico
  4. Para el manejo de la episiotomía y el dolor se proporcionarán consejos a la hora de ir al baño, de sentarse o de hacer deporte

Puede llevar de 3 a 5 sesiones de fisioterapia para ver una mejora. La motivación. La realización de ejercicios en casa son factores importantes para lograr tus objetivos.

Debes acudir a tu médico de cabecera o a tu ginecólogo si

  • Tus puntos se vuelven más dolorosos
  • Hay una secreción maloliente
  • Hay piel roja e hinchada alrededor del corte (incisión) o desgarro – puedes usar un espejo para echar un vistazo
  • Cualquiera de estos puede significar que tienes una infección.

¿Qué diferencia hay entre una episiotomía y un desgarro perineal?

Nuestra fisioterapeuta Laura Fuentes, entra en detalles sobre el cuidado posterior. Un período que puede deparar muchas sorpresas para las madres jóvenes y primerizas.

En primer lugar, hay que recordar que el desgarro y la episiotomía no tienen nada que ver. Un desgarro suele doler mucho menos que una episiotomía.

Se dice que el desgarro afecta a 9 de cada 10 mujeres. Ocurre debido a la tensión que el bebé somete en el perineo cuando das a luz. Sin embargo, la gran mayoría de estos desgarros son menores.

Después del nacimiento examinan tu suelo pélvico para ver su estado y normalmente es la matrona la que se encarga de colocar los puntos.

La episiotomía se realiza durante el parto, especialmente cuando el bebé necesita ser extraído rápidamente. Es una incisión de los músculos superficiales del perineo que permite ampliar el espacio por el que pasa el bebé. Podríamos llamarlo «un desgarro inducido».

Los profesionales de la salud están de acuerdo en que a veces es mejor realizar una episiotomía antes que tratar un desgarro complejo.

¿Cuánto tarda en curar una episiotomía?

La curación se realiza en tres semanas, si no hay complicaciones locales ni infecciones. Desde los primeros días se puede trabajar la cicatriz para, poco a poco, recuperar la sensibilidad de la piel y el estado normal del tejido.

Pero cuidado, porque puede haber pequeños hematomas, pequeñas infecciones y en ese momento, la curación puede retrasarse o llegar a ser más dolorosa.

¿Se puede prevenir una episiotomía?

Tanto los desgarros como las episiotomías se pueden prevenir preparando el tejido con tiempo meses antes del parto. Una de las técnicas más utilizadas es el masaje perineal.

A través de la fisioterapia pélvica, trabajarás en el control y coordinación del tono muscular aportando firmeza y resistencia, además de fortalecer, ayudando en la distensión y flexibilidad perineal, todo ello con toma de conciencia y control.

Laura Fuentes Galindo Laura Fuentes Galindo
Fisioterapeuta especializada en Rehabilitación del Suelo Pélvico
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