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JL FISIOS

Hernia de disco

Una hernia de disco ocurre cuando el material o sustancia que se encuentra dentro del disco (similar a un fluido) sale de la pared exterior del disco. En terminología médica, esto también se conoce como extrusión de disco.

Protusión discal

La hernia o la protusión discal son los trastornos que provocan más a menudo una intervención quirúrgica en la columna vertebral.

La causa de la hernia discal no está clara. Puede deberse a una pura sobrecarga mecánica o a que la matriz sea más débil de lo normal. La parte posterolateral del disco puede hacer prominencia (protusión) o romperse parcial (extensión) o totalmente (secuestro). Los discos L4-L5 y L5-S1 son los que se afectan con mayor frecuencia y pueden comprimir el nervio ciático. Sin embargo, gracias a numerosos estudios sabemos que más del 70% de las personas que presentan una protusión en la resonancia magnética no tienen dolor de espalda, por lo tanto existen otros factores además de los puramente mecánicos que puedan explicar ese dolor.

La evolución natural del disco herniado sintomático (con dolor) cuando no se opera, es hacia la reabsorción. Se vascularizan y presentan elevados niveles de moléculas reparadoras.

El disco muestra cambios degenerativos en las fases iniciales de la vida, y cerca del 10% de las personas de 10-20 años presenta cambios degenerativos en el disco que aumentan en gran medida con la edad.

«La hernia discal es la causa más frecuente de dolor de espalda». Seguro que hemos escuchado alguna vez esta frase, pero eso no es del todo cierto.

Hay que tener claros los siguientes conceptos:

  1. Las hernias de disco pueden curarse por sí solas con un estilo de vida saludable y sin necesidad de tratamiento quirúrgico. Una reciente revisión encontró que los porcentajes de regresión de la hernia de disco eran del 96% para el secuestro, 70% para la extrusión, 41% para el prolapso, y 13% para la degeneración discal.
  2. Al igual que las canas, las lesiones degenerativas de los discos intervertebrales siguen su curso natural a lo largo de nuestra vida, es decir, su prevalencia aumenta conforme cumplimos más años.
  3. Que te diagnostiquen una hernia discal o una protusión no debe ser una sentencia de muerte. En la mayoría de los casos no existe relación entre dolor de espalda y hernia discal. Tu columna no es frágil, muévete sin miedo y haz ejercicio.

Debemos ser conscientes de que las hernias de disco pueden curarse por sí mismas, lo que se conoce como regresión espontánea. Nos puede llevar varios meses o años, pero la investigación muestra que las hernias de disco pueden recuperarse con un tratamiento conservador (sin cirugía).

Reabsorción de una hernia discal

La imagen A de arriba muestra una IRM de una persona con una hernia de disco que experimentó dolor lumbar. La imagen B muestra a la misma persona después de 7 meses de tratamiento conservador (sin cirugía). ¡La hernia de disco había desaparecido y el paciente libre de dolor.

Esto no quiere decir que todo el mundo puede recuperarse sin cirugía. La cirugía ha ayudado a muchas personas y puede ser un tratamiento válido en algunos casos. Sin embargo, la investigación más reciente indica que no debemos apresurarnos a elegir la cirugía como opción prioritaria.

Fuente:

  • Chang, C. W., Lai, P. H., Yip, C. M., & Hsu, S. S. (2009). Spontaneous regression of lumbar herniated disc. Journal of the Chinese Medical Association, 72(12), 650-653.
  • Ekstrude, S. R. O. (2008). Spontaneous regression of extruded lumbar disc herniation: report of two illustrative case and review of the literature. Turkish neurosurgery, 18(4), 392-396.
  • Macki, M., Hernandez-Hermann, M., Bydon, M., Gokaslan, A., McGovern, K., & Bydon, A. (2014). Spontaneous regression of sequestrated lumbar disc herniations: Literature review. Clinical neurology and neurosurgery, 120, 136-141.
  • Brinjikji et al (2015), Systematic Literature Review of Imaging Features of Spinal Degeneration in Asymptomatic Populations