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La incontinencia urinaria es el resultado de pérdidas incontroladas e involuntarias de orina, que ocurren tanto de día como de noche. No es una enfermedad, sino un síntoma relacionado con un trastorno físico, y tiene solución en la mayoría de los casos. La incontinencia urinaria es más común con la edad. Sin embargo, no son solo las personas mayores quienes la padecen. En América del Norte, se estima que afecta globalmente a 1 de cada 4 mujeres (y de más 60 años, al menos 1 de cada 3). la mayoría encuentran este “problemita” como algo normal y son pocas las personas que se atreven a hablar con su médico o con un fisioterapeuta especializado. Sin embargo, en la mayoría de los casos, existen soluciones para resolver el problema o para controlarlo con éxito, incluso si la incontinencia dura meses o años.

Causas

Aquí están las principales causas de la incontinencia urinaria. Varían según el tipo de incontinencia (ver más abajo).

  • Un debilitamiento de los músculos del suelo pélvico (periné). Estos músculos se encuentran en la parte inferior de la pelvis. Se utilizan para mantener órganos como la vejiga o el útero en su lugar y para controlar la evacuación de las heces y la orina.
    El embarazo y los partos pueden debilitarlos. La musculatura también puede relajarse con el envejecimiento y la pérdida de la forma física.
  • El “descenso de la vejiga“. Afecta solo a las mujeres y ocurre cuando los tejidos entre la vejiga y la vagina están tan débiles o estirados que ya no pueden soportar el peso de la vejiga. Se vuelve más difícil de controlar. El fortalecimiento muscular suele ser suficiente para volver a colocar la vejiga en su lugar, pero a veces es necesaria la cirugía.
  • Un trastorno de la próstata o cirugía en la próstata.
  • Un problema de salud crónico que afecte al control de los músculos de la vejiga a través de los nervios.  La neuropatía diabética, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple o la lesión de la médula espinal pueden ser algunos.
  • Tomar ciertos medicamentos (por ejemplo, antidepresivos, descongestionantes nasales, relajantes musculares).
  • Dificultad para caminar, por lo que es imposible llegar al baño a tiempo.
  • Estreñimiento.

Vision 3d pelvis

Tipos de incontinencia urinaria

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE)

    Esta es la forma más común de incontinencia urinaria en las mujeres. Hay una fuga de una pequeña cantidad de orina debido al aumento de la presión en el abdomen y por tanto en la vejiga, causada por el esfuerzo físico, la tos, los estornudos, la risa, etc.  Los músculos del suelo pélvico están débiles en estas situaciones. La pérdida de orina no está necesariamente precedida de un deseo de orinar. En los hombres, este tipo de incontinencia puede aparecer después de una extirpación parcial o total de la próstata.

  • Incontinencia urinaria de urgencia (IUU)

    Esta incontinencia representa un cuarto de los casos de incontinencia femenina, pero puede afectar al niño y al anciano. También se le llama “vejiga hiperactiva” o “vejiga desinhibida”. Simplemente caminar, pensar en orinar abrir la puerta de la casa, o escuchar el agua corriente puede desencadenar un deseo de orinar y la pérdida de orina. Estas personas miccionan con frecuencia y ello les afecta a la calidad de vida.

    Este tipo de incontinencia a menudo resulta de un problema de salud crónico que afecta el control nervioso de la vejiga. Normalmente, el centro de control de la micción, ubicado en el lóbulo frontal del cerebro, ayuda a restringir la micción, incluso si la necesidad está presente. Envía señales a los músculos de la vejiga para prevenir contracciones. Las personas que tienen esta área del cerebro afectada (por ejemplo, personas que has sufrido un derrame cerebral, la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson) ya no controlan sus deseos. La pérdida de orina también puede desencadenarse por las siguientes situaciones: beber alcohol, café, infecciones del tracto urinario, etc.

  • Incontinencia urinaria mixta

    Esta forma de incontinencia urinaria  asocia las dos incontinencias vistas anteriormente, incontinencia de esfuerzo y la incontinencia de urgencia. Representa alrededor de un cuarto de la incontinencia urinaria femenina.

  • Incontinencia urinaria postural

    Es la pérdida de orina al cambiar de posición el cuerpo.

  • Incontinencia coital

Es la  pérdida involuntaria de orina durante el coito. A su vez, se puede dividir en pérdidas de orina durante la penetra-ción o con el orgasmo.

  • Incontinencia total o continua.

    Es una incontinencia caracterizada por un flujo continuo de orina, día y noche. Los individuos afectados no tienen control voluntario de su vejiga, que ya no puede desempeñar su papel como reservorio de orina. La incontinencia urinaria total es más a menudo la consecuencia de lesiones físicas, en particular, debido a un accidente o una enfermedad que afecte a la médula espinal, o por la destrucción total o parcial del esfínter.

Consecuencias y complicaciones

Debido al tabú que rodea a la incontinencia urinaria, muchas personas se resisten a consultar a un especialista. Se privan de la ayuda y los tratamientos ofrecidos viéndose significativamente afectada la calidad de vida, la actividad física e interrumpir la vida social, sexual y laboral.

La incontinencia urinaria crónica aumenta el riesgo de infecciones urinarias recurrentes. También puede causar enrojecimiento de la piel que rodea los genitales (hasta infecciones y úlceras), ya que genera humedad.

Tratamiento en fisioterapia

Se utilizan tres técnicas en este tipo de rehabilitación. El método manual permite, gracias al tacto vaginal o rectal, evaluar y controlar las contracciones del peiné. La electroestimulación implica la introducción en la vagina o el recto, para los hombres, de una sonda con dos electrodos por la que pasa una corriente eléctrica de baja intensidad adecuada para el tejido vaginal o anal. El objetivo es doble: por un lado, hacer que el paciente sienta la contracción del músculo para ubicarlo bien y por otro; tonificar las fibras musculares. El biofeedback  permite al paciente visualizar las contracciones en una pantalla transformando los esfuerzos en curvas. Las tres técnicas puedes ser utilizada durante la sesión.

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